El valor del software utilizado para controlar varios componentes y piezas en un vehículo sigue aumentando considerablemente. Para satisfacer la necesidad de mejora de la calidad, el sector ha identificado CMMI y Automotive SPICE (desarrollados mediante la utilización de ISO/IEC 15504) como herramientas útiles.
El sector ha reconocido la utilización de CMMI para ayudar a mejorar los niveles de madurez organizacional de los procesos de diseño de software para asegurar la fiabilidad de los nuevos sistemas y piezas.
Principalmente en Europa, hay un fuerte movimiento para introducir la herramienta Automotive SPICE en base a proyectos, como un modelo de madurez para la clasificación y la mejora de la capacidad del proceso y, posteriormente, mejorar la calidad y la fiabilidad del software embutido en las piezas y los sistemas automovilísticos.
Muchos FEOs (Fabricantes de Equipos Originales) utilizan estas herramientas para evaluar las capacidades de los proveedores y exigen el logro de niveles específicos de madurez.
Puede ser que Automotive SPICE se convierta en una herramienta de certificación de tercera parte, en un futuro cercano.
Utilizadas por todo el mundo, CMMI y Automotive SPICE son métodos probados para llevar a cabo evaluaciones de las capacidades de desarrollo de software y los riesgos relacionados con el proceso, brindando orientación para mejorar los procesos organizacionales y la capacidad de gestionar el desarrollo, la adquisición y el mantenimiento de productos y servicios.
CMMI y Automotive SPICE definen acciones pertinentes para mejorar y ayudar a impulsar estas mejoras a través de la organización.
Las evaluaciones proporcionan una visión sistemática del progreso real de los procesos de software y sistemas y se pueden adaptar enfocándose en las necesidades empresariales de alta prioridad. Al hacerlo, dan lugar a un reconocimiento oportuno de los problemas en procesos de software y sistemas y de la posterior intensificación de los riesgos implicados.
Consecuentemente, su organización experimentará un aumento de desempeño con una definición clara del rendimiento de la inversión y la oportunidad de optimizar la utilización de los recursos y sus aptitudes.
Entre los beneficios para el sector automotriz en general figuran:
La identificación temprana e intensificación oportuna de los riesgos y la planificación poco realista;
Una penetración continua del progreso de los proyectos;
La transparencia y la alineación de los proyectos entre el fabricante, el proveedor y el prestador de servicios para cerciorarse de que se cumpla con los compromisos;
Una comparación objetiva de la capacidad de procesos de software en varios proveedores.