Cuando sean afectadas por incidentes, las compañías que tengan un modo ya preparado de responder podrán proteger mejor a su gente, sus activos y su reputación. Practicar la gestión de crisis también puede contribuir a disminuir la probabilidad de que alguna vez ocurra un incidente.

Desastres naturales, incidentes de polución, brotes de enfermedades, inestabilidad política y socioeconómica y la contaminación de productos son algunos ejemplos de incidentes que pueden resultar en una crisis en el sector de alimentos y bebidas. Dichos acontecimientos exigen una respuesta rápida y eficaz para minimizar el impacto sobre los empleados, la propiedad, la reputación, la eficiencia operacional y el valor accionario de la compañía. En el ambiente de negocios mundial e imprevisible de hoy, la gestión de crisis adecuada es vital para el éxito de una organización.
¿Cuáles son los beneficios?
Practicar proactivamente la gestión de crisis genera valor agregado a su organización. Entre los beneficios clave figuran:
• Menor riesgo de ocurrencia de incidentes críticos;
• Una capacidad más eficaz de reacción, incluso en la retirada de productos;
• Menor impacto sobre la reputación;
• Reacción más rápido ante las crisis;
• Interrupción limitada de los negocios.
Cómo podemos ayudarlo
DNV ayuda a las organizaciones a prevenir la ocurrencia de incidentes que puedan resultar en una crisis y gestionar dichos eventos de modo coordinado y eficaz para minimizar las pérdidas. Nuestros servicios de gestión de crisis tienen como fin proteger a la gente, los activos y la reputación de una organización, incluso:
• Prevención de crisis;
• Evaluaciones de vulnerabilidad;
• Planificación de reacciones a crisis, incluso retirada de productos;
• Planificación de contención de crisis;
• Planes de comunicación de crisis;
• Simulaciones de incidentes de crisis;
• Entrenamiento de altos directivos;
• Entrenamiento en comunicación para las partes interesadas.
Los especialistas en gestión de crisis de DNV trabajan con la administración y los departamentos de seguridad, jurídico, de gestión de activos, de recursos humanos y demás profesionales en su oficina para desarrollar los sistemas y las capacidades necesarias para una gestión de crisis eficaz.
